EL MULTILINGUISMO – CULTURAL EN HUICUNGO (crónica)

Cuenta Don Augusto Sangama Piña, un hombre trabajador,  honesto, y formado con buenos valores; la historia de cómo Vivían antes, tanto en Lamas como en San Juan de Cachiyacu (Huicungo); esta historia nos hace entender que para ser importantes y sentirnos orgullosos de sí mismo, no es necesario olvidar nuestra identidad.

Don Augusto Sangama actualmente tiene  62 años de edad sus padres fueron:

Hilario Sangama Shupingahua y Belén Piña Shupingahua; tuvieron 10 hijos en total, la cual 4 fueron mujeres y 6 hombres, 5 mujeres y 2  hombre nacieron en Lamas, y 2 hombres y 1 mujer nacieron en San Juan de Cachiyacu.

Sus padres eran de origen de amazona, de la etnia chancas, oriundos de Ayacucho y Apurímac. Don Augusto nació en Lamas una ciudad verde, con gente mestiza e indígena, su amabilidad y su responsabilidad, hacen que las personas que vienen a visitar se acostumbren.

Don augusto nos dice que su papá migra a Huicungo en el año 1940, de la provincia de Lamas, sabe esto porque en ese año nació su hermana; nos cuenta que caminaron 20 días para llegar a Huicungo. Sus padres vinieron con sus familiares, por eso, que se casaban entre familiares. Se acentuaron en el pueblito San Juan de Cachiyacu (Huicungo), muy acogedor, estudiaban en escuelas nocturnas; dice que los profesores que les enseñaban, les era difícil entenderlos, ya que, todos los estudiantes hablaban quechua.

Don Augusto nos cuenta que sigue hablando quechua, por ejemplo:

  • CHAQUI: Pie
  • SHUNGO: Corazón
  • KIRU: Diente
  • HOLA TURI: Hola hermano

En  San Juan de Cachi yacu habitaban gente que hablaban dos idiomas, el quechua y el castellano, por eso, las personas negociantes que llegaban a vivir a ese pueblito, aprendían por obligación o necesidad el quechua.

Don Augusto y toda su familia  ponen en práctica todo lo que hacían en Lamas, por eso, San Juan de Cachiyacu se convirtió en un pueblito  muy costumbrista:

  • Para enamorar a una chica, el chico le ponía un pañuelo en el seno a la chica, que si no lo devolvía en ocho días la chica ya era pedida, sin antes los padres de la chica le preguntaban, ¿Dónde está el pañuelo?, esto lo utilizaban cono evidencia.
  • Para realizar el matrimonio primeramente engordaban los animales en un año, el chico tenía que tener su casa.
  • Para finalizar el matrimonio el chico le daban doce latigazos y a la chica seis, les daban esto para que se porten bien; y sin por algún motivo los esposos tuvieran problemas en su relación asían llamar a los padrinos y padres para que lo solucionen.
  • Cuando nacía el primer hijo no le ponían, por poner el nombre, si no primeramente se fijaban en el almanaque, ya que, en la fecha que nacía le tenían que poner el nombre, lo que está.
  • Los bautismos se daban a los ocho días de nacido, se les bautizaba de bebes, para que así el maligno no les lleve, por eso, era parte de protegerse y así dejarlos solo en la chacra. Los bautizos se daban en Santa Rosa.
  • Sus santos eran: San Antonio, Santa Rosa, San Martín de porres y Bagazan.
  • Sus velaciones los hacían de manera dinámica, ya que, había un señor con un tamborcito; todos danzaban frente a la imagen, hacían esto para que tengan plata, buena salud y que su hijo (o) no se separen.
  • Los bailes y fiestas lo hacían con tono de pandilla; en las unshas se ponían carne del monte, seleccionada; rosquetes, tortillas y almidón de maíz.
  • A los niños se les castigaba despertándolos a las 3:00 a.m por haber desobedecido o faltar el respeto a su
  • Se vestían muy elegantes; las mujeres se ponían una pollera hasta los talones, manga larga, un pañuelo en su cintura y una vincha de colores en su cabeza que daba lujo a su cabello suelto y largo; en cambio los hombres se ponían una camisa fila botones, un pantalón que llega a las rodillas; ellos no utilizaban zapatos, solo andaban pata cala.
  • Para que se mantengan bien de salud, llenos de fuerza y tener más vida, tomaban purga que consistía en tomar chuchuwasi, Murcuwasca, Cocobolo, etc. Cada uno de estos vegetales tenían una corteza que la cocinaban para recién tomarla. Todos los años toman, pero, a partir de los quince años.
  • Para distraerse y divertirse realizaban juegos como: la escondidita, el perro cazador, el pacán ollita y la trompeta; eran juegos propios y a la vez mañoso; cuando no tenían plata para comprar un trompo, los elaboraban de rama de wingo o de semilla de palta; a ellos le facilitaban los juegos porque era creativos.
  • Para cocinar utilizaban ollas de barro, de todos los tamaños; asían tiestos de barro y cucharas de palo; Su agua la cargaban en cantaron (mujeres) y en wingo; pobre si los dejaban caer, ya que, si lo hacían los castigaban raspando con teja sus manos hasta que les salga sangre.
  • Los jóvenes tenían una norma que tenían que cumplir si o si, que era, al salir del colegio tenían que ir a traer agua.

 

En conclusión esta historia nos hace reflexionar diciéndonos, que no debemos avergonzarnos de hablar quechua e otro  idioma, si no es sentirnos orgullosos, aun que nos discriminen; somos únicos e irrepetibles, ya que, al hablar diferente de los demás nos hace importantes porque cada uno se identifica con su país o localidad. Además esta historia nos  enseña que en tiempos pasados las personas era muy creativas, fieles a sus costumbres, y cuidadosos en cuanto a la naturaleza.

 

 

Deja un comentario